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República Checa

Hoteles en República Checa

7 ciudades · 11 hoteles

Photo by Hansjörg Keller on Unsplash

República Checa: el cruce medieval del corazón de Europa

La República Checa —oficialmente Czechia desde 2016— ocupa 78.866 km² en el centro del continente europeo, entre Alemania, Austria, Eslovaquia y Polonia. El país se articula en cuatro territorios históricos: Bohemia al oeste, Moravia al este, Silesia al noreste y el corredor de Czech Silesia. Praga, la capital, se asienta a orillas del río Vltava, a unos 280 km al este de Múnich. El país cuenta con 14 sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, una de las cifras más elevadas per cápita de Europa.

Ciudades que merecen una visita

Praga concentra el grueso de la oferta hotelera del país, con más de 700 establecimientos registrados repartidos por barrios que van desde el medieval Staré Město (Ciudad Vieja) hasta las avenidas modernistas de Vinohrady. El Puente de Carlos, concluido en 1402, une la Ciudad Vieja con Malá Strana y el complejo de castillos situado en lo alto de la colina —el Castillo de Praga—, que con sus 70.000 m² es uno de los recintos fortificados más extensos del mundo. Brno, capital de Moravia a 200 km al sureste de Praga, es la segunda ciudad del país y acoge el circuito del Grand Prix of Brno de motociclismo. Český Krumlov, a 170 km al sur de Praga en el corazón de Bohemia del Sur, se despliega en torno a un castillo del siglo XIII sobre un meandro del Vltava y recibe visitantes durante todo el año, pese a contar con menos de 14.000 habitantes. Olomouc, en el centro de Moravia, alberga la Columna de la Santísima Trinidad, monumento barroco inscrito en la lista de la UNESCO en el año 2000.

Bohemia y Moravia: dos paisajes bien distintos

En la Bohemia occidental se encuentra el triángulo de balnearios formado por Karlovy Vary, Mariánské Lázně y Františkovy Lázně, donde las fuentes termales bajo columnatas llevan atendiendo a sus huéspedes desde el siglo XIV. El Parque Nacional de la Suiza Bohemia, junto a la frontera alemana, protege formaciones de arenisca y la Pravčická brána, el arco natural de arenisca más grande de Europa, con 26,5 m de anchura. La Moravia oriental concentra la mayor parte de la producción vinícola del país: las colinas de Pálava y la subregión de Slovácká aglutinan aproximadamente el 96% de la superficie vitivinícola checa. El Karst Moravo, al norte de Brno, incluye el Abismo Macocha, una dolina hundida de 138 m de profundidad a la que se accede en barca a través de las Cuevas de Punkva.

Cuándo visitar la República Checa

La temporada alta en Praga transcurre de mayo a septiembre, con temperaturas medias de entre 20 y 25 °C y las terrazas fluviales en pleno funcionamiento. Julio y agosto registran la mayor afluencia de turistas en la Plaza de la Ciudad Vieja; las tarifas hoteleras suelen alcanzar su punto álgido en esas semanas. Diciembre convoca a los visitantes gracias al mercado navideño de la Plaza de la Ciudad Vieja, activo desde 1993. Los meses de temporada media —abril y octubre— ofrecen tarifas más bajas y menores colas a la entrada de los castillos. Las estaciones de esquí de las Krkonoše (Montañas de los Gigantes) permanecen abiertas aproximadamente de diciembre a marzo, con la cota más alta en el Sněžka, a 1.603 m sobre el nivel del mar.

Consejos prácticos para visitar la República Checa

  • Moneda: La corona checa (CZK) es la moneda oficial; el euro no se acepta en la mayoría de establecimientos a pesar de que el país pertenece a la Unión Europea.
  • Desplazamientos: Czech Railways (ČD) une Praga con Brno en menos de 2,5 horas; conviene reservar con al menos una semana de antelación a través de la aplicación CD Eshop para obtener tarifas reducidas.
  • Visado: Czechia forma parte del Espacio Schengen; los viajeros procedentes de países no Schengen deben verificar los requisitos de entrada antes de viajar.
  • Idioma: El checo es la lengua oficial; el inglés está ampliamente extendido en los hoteles y zonas turísticas de Praga, aunque menos en las localidades más pequeñas de Moravia.
  • Propinas: Dejar un 10% en los restaurantes es la costumbre habitual; redondear la cuenta al alza es práctica generalizada.

Preguntas frecuentes

¿Desde qué ciudad conviene organizar la visita a la República Checa? Praga ofrece la mayor variedad de alojamiento y conexiones directas en tren y autobús a Brno, Český Krumlov y Karlovy Vary. Para visitar la región vitivinícola, alojarse en Brno o en una casa rural de las colinas de Pálava reduce considerablemente los tiempos de desplazamiento.

¿Es cara la República Checa para el viajero? Los precios son moderados en comparación con Europa occidental. Las habitaciones de hotel de gama económica en Praga parten de entre 900 y 1.200 CZK por noche; en Brno y Olomouc los precios son aproximadamente un 20-30% más bajos.

¿Es imprescindible hablar checo para moverse por el país? La señalización en inglés cubre el metro, los tranvías y las principales estaciones de tren de Praga. Fuera de las grandes ciudades, una aplicación de traducción resulta útil para descifrar cartas de restaurante y horarios de transporte regional.

¿Qué conviene saber antes de visitar el Castillo de Praga? El acceso a los patios del Castillo de Praga es gratuito; los palacios y la Catedral de San Vito requieren entrada individual. Visitar por la mañana antes de las 10:00 permite evitar la mayor concentración de grupos organizados.

¿Cuándo se celebra el Festival de Cine de Karlovy Vary? El Karlovy Vary International Film Festival se celebra cada año entre finales de junio y principios de julio; durante la semana del festival, las tarifas hoteleras en la ciudad termal suben de forma notable, por lo que se recomienda reservar con al menos dos meses de antelación.

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